Hermandad El Gran Poder

Pontificia y Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso. 

Basílica de Jesús del Gran Poder. (Dos «pasos»).

TÚNICAS: Negras, de cola, con ancho cinturón de esparto.

En el año 1431, y por los Duques de Medina Sidonia, se fundó esta Hermandad en el monasterio de Santo Domingo de Silos, hoy Parroquia de San Benito, en la Calzada de la Cruz del Campo. Pasó sucesivamente a otros, Santiago de la Espada, Convento de El Valle, San Acasio, hasta que en 1703 y merced a la cesión de una capilla propiedad de la familia Peragullano, se establece en la Parroquia de San Lorenzo, desde donde saldría el 27 de mayo de 1965 hacia el nuevo Templo de Jesús del Gran Poder, adjunto a la Parroquia, donde permanece.

La aprobación de sus primeras Reglas se produce en 1477 por el Provisor D. Pedro Fernández de Solis, Obispo de Cádiz, bajo el Título de Cofradía del Poder y Traspaso de Nuestra Señora y Honra de San Juan Evangelista.

En 1620, estando la Cofradía establecida en el Convento de El Valle, contrató con el escultor Juan de Mesa las tallas del Señor y de San Juan, siendo su precio documentalmente acreditado de dos mil reales de a treinta y cuatro maravedíes. La Imagen del Señor del Gran Poder fue restaurada en el año 1776 por Blas Molner, que le coloca las espinas de su corona, en 1910 por Ordoñez, en 1977 por Francisco Peláez del Espino y, finalmente, en 1983 por los hermanos Cruz Solis. Ninguna de las citadas intervenciones ha mermado un ápice la primitiva expresión con la que fue concebida por Juan de Mesa.

El Señor camina con la Cruz a cuestas vestido con túnica lisa morada. Sobre su cabeza una corona de espinas, en forma de una serpiente enroscada, alusiva al pecado original. Su rostro es de un realismo tal que no pudo ser sino la inspiración divina la que tocara la fibra artística del genial escultor cordobés, convertido así en imaginero y exégeta. Mesa logró con esta Imagen eternizar la figura del Varón de Dolores interpretando con fidelidad la profecía de Isaías “Tan desfigurado estaba su aspecto que no parecía ser de hombre”.

A la Imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, le fue otorgada por acuerdo del Ayuntamiento, Pleno de 27 de enero de 1995, la Medalla de la Ciudad por la extraordinaria devoción que le dispensa el pueblo de Sevilla”.

La canastilla del paso donde procesiona el Señor, obra cumbre del barroco sevillano, se debe a Francisco Antonio Gijón, quien la talló en mayo de 1688. Se representan escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, orladas por grupos de ángeles niños coronando el conjunto seis ángeles pasionales portadores de símbolos relativos a la Pasión de Cristo. Los cuatro faroles de plata dorada son obra de Rafael de León (1908). Los magníficos faldones de terciopelo granate, bordados con cartelas donde se recogen escenas de la Pasión, fueron realizados por Juan Manuel Rodríguez Ojeda (1909)

 

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